jueves, 26 de marzo de 2009

El Caballo

Un campesino, que luchaba contra muchas dificultades, poseía algunos caballos para que lo ayudasen en los trabajos de su pequeña hacienda.
Un día, su capataz le trajo la noticia de que uno de los caballos había caído en un viejo pozo abandonado. El pozo era muy profundo y sería extremadamente difícil sacar el caballo de allí.
El campesino fue rápidamente hasta el lugar del accidente, y evaluó la situación, asegurándose que el animal no se había lastimado.
Pero, por la dificultad y el alto precio para sacarlo del fondo del pozo, creyó que no valía la pena invertir en la operación de rescate. Tomó, entonces, la difícil decisión: Determinó que el capataz sacrificaseal animal tirando tierra en el pozo hasta enterrarlo, allí mismo.
Y así se hizo.
Los empleados, comandados por el capataz, comenzaron a lanzar tierra adentro del pozo de forma de cubrir al caballo. Pero, a medida que la tierra caía en el animal este la sacudía y seiba acumulando en el fondo, posibilitando al caballo ir subiendo.
Los hombres se dieron cuenta que el caballo no se dejaba enterrar, sino que, al contrario, estaba subiendo hasta que finalmente...
¡CONSIGUIÓ SALIR!
Si estás "allá abajo", sintiéndote poco valorado, y los otros lanzan sobre tí la tierra de la incomprensión, la falta de oportunidad y de apoyo, recuerda el caballo de esta historia. No aceptes la tierra que tiraronsobre ti, sacúdela y sube sobre ella.
Y cuanto más tiraren, más irás subiendo, subiendo, subiendo...Sonriendo, sonriendo, sonriendo...

domingo, 22 de febrero de 2009

El Amor a su Tiempo

Si tú te encuentras enamorado de una persona que no está enamorada de ti... no te reproches a ti mismo. No hay nada de malo contigo, sino que el amor no eligió descansar en el corazón de la otra persona.
Si encuentras a alguien que esta enamorado de ti, y tú no lo amas, siéntete honrado de que el amor vino y tocó a su puerta, pero dulcemente rechaza el regalo que no puedes devolver.
Si tú te enamoras de alguien, y esta persona se enamora de ti también, y el amor elige irse, no intentes reclamarlo o culparlo. Déjalo ir. Hay una razón y un significado. Tú lo sabrás a su tiempo.Recuerda que tú no eliges al amor. EL AMOR TE ELIGE A TI.
Todo lo que puedes hacer realmente es aceptarlo, por todo su misterio, cuando entra a tu vida. Siente como él te llena hasta derramarse, y entonces encuentra la manera de compartirlo.Dalo a la persona que lo hizo nacer en tu vida.Dalo a otros que sean pobres de espíritu.Dalo alrededor del mundo, en todas las formas que puedas.Es entonces que muchos que aman cometen un error, porque habiendo estado mucho tiempo sin amar, entienden el amor como únicamente una necesidad.Ellos ven sus corazones como un lugar vacío que necesita ser llenado con el amor, y empiezan a ver el amor como si fuera algo que fluye para ellos en lugar de fluir desde ellos.Acuérdate de eso, y mantenlo en tu corazón: el amor tiene su propio tiempo, sus propias estaciones, y sus propias razones para ir y venir. Tú no lo puedes sobornar, coaccionar, motivar o insistir para que se quede. Tú solo puedes abrazarlo cuando él llega, y repartirlo con los otros cuando el venga hasta ti.Pero si él elige dejar tu corazón, o el corazón de aquel a quien tú amas, no hay nada que puedas hacer, y no hay nada que debas hacer.El amor es y siempre será un misterio. Alégrate de que él haya entrado a tu vida en algún momento.Si tú mantienes tu corazón abierto, él vendrá de nuevo a ti.El error es la única oportunidad de comenzar de nuevo de manera más inteligente

sábado, 21 de febrero de 2009

El Conjuro del Amor

Una vez, un guerrero indígena muy respetado y la hija de una mujer que había sido matrona de la tribu, se enamoraron. Se amaban profundamente y habían pensado en casarse, para lo cual tenían el permiso del cacique de la tribu.Pero antes de formalizar el casamiento fueron a ver al brujo, un hombre muy sabio y muy poderoso, que tenía elixires, conjuros, y hierbas increíbles, para saber si los astros estaban a su favor, si los Dioses los iban a proteger.El brujo les dijo que ellos eran buenos muchachos, jóvenes y que no había ninguna razón para que los dioses se opongan.Entonces ellos le dijeron que querían hacer algún conjuro que les diera la formula para ser felices siempre... El brujo les dijo: "Bueno, hay un conjuro que podemos hacer, pero no sé si están dispuestos, porque es bastante trabajoso"."Sí, claro", le dijeron. Entonces el brujo le pidió al guerrero que:
1) escale la montaña más alta
2) busque allí al halcón más vigoroso,
3) el que vuele más alto,
4) el que le parezca más fuerte,
5) el que tenga el pico más afilado,
6) y que vivo, se lo traiga.

Y el brujo le dijo a ella:

1) a ti no te va a ser tan fácil:
2) vas a tener que internarte en el monte
3) buscar el águila que te parezca que es la mejor cazadora,
4) la que vuele más alto,
5) la que sea más fuerte,
6) la de mejor mirada,
7) vas a tener que cazarla sola, sin que nadie te ayude y vas a tener que traerla viva aquí.

Cada uno salió a cumplir su tarea. Cuatro días después volvieron con el ave que se les había encomendado, y le preguntaron al brujo: "¿Ahora qué hacemos? ¿Las cocinamos? ¿Las comemos? ¿Tomamos su sangre?... ¿Qué hacemos con ellas?" El brujo les dijo: "Vamos a hacer el conjuro, que se llamará “EL CONJURO DEL AMOR”... ¿Volaban alto?"
"Sí", le dijeron.El brujo preguntó a ambos: "¿Eran fuertes sus alas, eran sanas, independientes?
"Sí", contestaron."Muy bien", dijo el brujo, "Ahora átenlas entre sí por las patas y suéltenlas para que vuelen".....Entonces el águila y el halcón comenzaron a tropezarse, intentaron volar, pero lo único que lograban, era revolcarse en el piso y se hacían daño mutuamente, hasta que empezaron a picotearse entre sí. El brujo de la tribu les dijo: "Este es el conjuro: si ustedes quieren ser felices para siempre:
VUELEN INDEPENDIENTES Y JAMÁS SE ATEN EL UNO AL OTRO"...

El Arbol Confundido

Había una vez -en algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo-, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos.
Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste.
El pobre tenía un problema: "No sabía quién era"...
Lo que le faltaba era concentración, le decía el manzano, - Si realmente lo intentas, podrás tener sabrosísimas manzanas-. -¿Ves qué fácil es?-
-No lo escuches...-, exigía el rosal. -Es más sencillo tener rosas.. - ¿Ves qué bellas son?Y el árbol, desesperado, intentaba todo lo que le sugerían, y como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.
Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, le dijo: -No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. Yo te daré la solución-:
-¡No dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas. Sé tu mismo, conócete, y para lograrlo, escucha tu voz interior!-.
Y dicho esto, el búho desapareció.
-¿Mi voz interior?... ¿Ser yo mismo?... ¿Conocerme?... - Se preguntaba el árbol, desesperado,... ¡CUANDO DE PRONTO, COMPRENDIÓ!
Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole: -Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera, porque no eres un rosal-.
-¡Eres un roble!-. -Y tu destino es crecer grande y majestuoso. Dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje... Tienes una misión: ¡Cúmplela!.
Y el árbol se sintió fuerte y seguro de si mismo, y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado.
Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos. Y sólo entonces el jardín fue completamente feliz.
Yo me pregunto, al ver a mi alrededor, -¿Cuántos serán robles que no se permiten a si mismos crecer?.... ¿Cuántos serán rosales que, por miedo al reto, sólo dan espinas?.... ¿Cuántos, naranjos que no saben florecer?
En la vida, todos tenemos un destino que cumplir, un espacio que llenar. No permitamos que nada ni nadie nos impida conocer y compartir la maravillosa esencia de nuestro ser.
¡NUNCA LO OLVIDES!

miércoles, 18 de febrero de 2009

Desde el dia que te fuiste

Sí se quedaron en mis labios la huella de los tuyos, en mi cuerpo la forma de tus manos, en mis oídos tus palabras de amor, en mis ojos tu mirada enamorada, y en mi corazón la cicatriz de ese gran amor.
Hoy sólo quisiera regresar el tiempo y volver a ese lugar, ese lugar que tantas veces fue nuestro cómplice, a ese lugar donde con los ojos cerrados me hiciste tocar el cielo, a ese lugar donde tus manos pintaban de una forma tan delicada mi silueta, donde mis manos hurgaban tu espalda, donde mis latidos se unían a los tuyos y juntos formaban esa música que cerraba nuestros oídos y abría nuestro corazón…
Quisiera regresar a ese tiempo, pero sé que no, que no podré regresar a ese pasado y que el mañana es tan vano, tan común para mí, pasará lo que ha pasado en estos últimos meses, me despertaré pensando ¿en dónde estás?, miraré mis ojos en el espejo y veré reflejada esa tristeza, voltearé a ver el porta retratos de mi buró y veré que no está tu foto, y entonces pasará lo que ha pasado todas las mañanas, correrán las lágrimas por mis mejillas…
Los recuerdos regresarán a mi mente y recordaré como aquel día escuché por última vez tu voz, prometiendo que vendrías, mientras yo me sentía enojado y con la voz entre cortada por el llanto, te decía que esperaría tu llamada, y sin embargo llegó el día de la cita, y yo lleno de ilusiones, lleno de amor, salí a buscarte esperando tu llamada, esperando que volvieras, quería verte aparecer por las calles, quería verte arrojarme a tu cuello, abrazarte, besarte y decirte que te amaba, que te amaba más que a mi vida…
Pero nunca llegaste, y cuando vuelvo a mi realidad me doy cuenta que jamás volverás, que te fuiste y te fuiste para siempre, te fuiste huyendo ¿de qué? no sé, te fuiste olvidando ¿a quién? no sé ¿te fuiste llorando? no lo sé, aún ni siquiera descubro el por qué de tu partida lo peor que de ese adiós, lo único que sé es que me estoy muriendo, muriendo de amor…
Dibujando todos los días una sonrisa a esta cara que refleja soledad y tristeza y esperando a que tú vengas, esperándote como un día prometí, que te esperaría toda la vida; pero sí esa es tu decisión definitiva y sabes que jamás volverás, si encuentra esta carta por mera coincidencia, te quiero decir que desde que te fuiste, la vida no fue fácil para mí, pero que también recuerdo que te prometí que sería feliz, si tú lo eras…
Y si tú eres feliz ahora, en tu nueva vida, donde tratas de desaparecer tu pasado, un pasado que espero haya sido tan fantástico, como lo fue para mí, pero que no lo sea igual de doloroso, que no te atormente como lo hace conmigo, que entre tus recuerdos, me recuerdes como uno de los más bello, sólo quiero que sepas que te amé, te amé porque así lo siento, te amé como jamás nadie te va amar y como jamás yo he amado…
Quiero decirte que me perdones, porque tal vez en mí inmadurez te hice daño, y te dije algo que todavía puedas llevar muy marcado en tu alma, perdóname, lo único que intentaba era amarte pero tal vez fallé en el intento, sí algún día tu decides regresar, búscame te estaré esperando como se esperan las mañanas bellas, como se espera al hijo pródigo como el invierno espera el verano…
Te esperaré con los brazos abiertos, con amor y ternura con mis oídos abiertos para escucharte y en mis labios un beso, ese beso que nos volverá unir, porque te amo y te extraño, te esperaré porque la vida no volvió a ser igual, desde el día que te fuiste...